El trabajo de los profesores y
profesoras se desarrolla en la Comunidad Educativa-Pastoral. Su palabra,
testimonio aliento, ayuda, consejo, correción amistosa y experiencia
son fundamentales en el desarrollo del proceso educativo.
Entre los rasgos más significativos
del profesorado de nuestro colegio destacamos:
La
profesionalidad en los conocimientos y destrezas de su profesión.
La
coherencia personal, siendo punto de referencia educativa para
los jóvenes.
La
actitud educativa y la sensibilidad por la condición juvenil,
manifestada en su atención a los que tienen mayores dificultades.
Una
fuerte simpatía hacia San Juan Bosco y su método
educativo.
La
capacidad de educar desde lo positivo teniendo en cuenta las
posibilidades personales y sociales de los alumnos.
La
apertura a la trascendencia y el respeto hacia el pluralismo
religioso y cultural de las familias.
Los profesores y profesoras de nuestro
colegio:
Son
educadores y su labor formativa va más allá de la
transmisión sistemática de conocimientos.
Establecen
una relación franca y de colaboración con los compañeros,
cultivando la solidaridad y comunicación, que favorecen el trabajo
en equipo, la coherencia y la continuidad de la labor que realizan entre
todos.
Están
en medio de los jóvenes con una presencia activa y amistosa,
participando en la vida de los alumnos, se interesan por sus problemas,
se esfuerzan en ver las cosas como ellos las ven, toman parte en sus
actividades, intervienen con firmeza y prudencia y corrigen conductas,
juicios y actitudes.
Juegan
un papel decisivo en la preparación, realización
y evaluación del Proyecto Educativo.
Se
corresponsabilizan de la acción educativa global de nuestra escuela
e intervienen activamente en la gestión del centro a través
de su participación en los órganos de gobierno unipersonales
y colegiados.
El profesorado deberá saber, además,
utilizar su profesionalidad científica y su fe cristiana, con óptica
pedagógica, en función de la educación integral y del
crecimiento de las personas, armonizando razón y fe en las materias
que imparte.
Nuestra Escuela cuida su profesionalidad
a través de procesos de formación permanente cultural,
profesional, cristiana y salesiana, y colabora activamente para que les
sea reconocido un nivel económico adecuado, junto con la
debida estabilidad y seguridad en su trabajo.