El estilo pastoral de Don Bosco
y su sistema educativo han dado una característica propia a las
escuelas promovidas por la Congregación Salesiana y el Instituto
de las Hijas de María Auxiliadora que, en su expansión
por el mundo, han contribuido a la difusión popular de la Escuela
Católica, aportando su identidad específica.
Desde el convecimiento de su valor y
originalidad ofrecemos nuestra propuesta educativa basada en los siguientes
principios y criterios de acción:
Es
popular, libre y abierta a todas las clases sociales, da preferencia
a los más necesitados y antepone el criterio de promoción
de todos al de las selección de los mejores.
Coloca
al alumno en el centro del hecho educativo: le acoge como es
y le ayuda a crecer mediante múltiples propuestas educativas,
no sólo en las horas lectivas, sino con otras actividades formativas
al margen del horario escolar.
Educa
evangelizando y evangeliza educando, armonizando el desarrollo humano
con el crecimiento cristiano.
Se
presenta como familia educadora, de forma que los jóvenes
encuentran en ella "su propia casa".
Destaca
la personalización de las relaciones educativas mediante
la presencia de los educadores en medio de los alumnos, su participación
en la vida de los jóvenes y su disponibilidad para estar con
ellos.
Da
preferencia a estudios, especializaciones y programas, que responden
a las necesidades de la zona.
Crea
contactos con el entorno, poniendo a su disposición personas
y locales, organizando servicios de promoción y actividades comunitarias
abiertas a todos.
Promueve
la solidaridad con los pobres y la colaboración con otras
entidades que les ayudan a conquistar su derecho a una vida más
humana.
Hace
real la participación corresponsable de los diversos estamentos
de la Comunidad Educativa.
Se
acoge a la financiación pública de acuerdo con
las leyes, para garantizar la gratuidad de la educación.